Juan Pablo Vergara: «Me toca asumir este rol cuando el CAMM cumple 10 años, y eso naturalmente marca el sello que quiero aportar»

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Juan Pablo Vergara: «Me toca asumir este rol cuando el CAMM cumple 10 años, y eso naturalmente marca el sello que quiero aportar»

2 de abril, 2026

  • Entrevistamos al nuevo director subrogante del Centro de Arte Molino Machmar (CAMM), quien asume este desafío en un momento de transición para la institución.

Juan Pablo Vergara tiene un estilo directo y conciso, pero detrás de sus palabras se asoma una profunda pasión por la cultura. Su enfoque hacia el arte tiene algo de camaleónico: desde cualquier lugar en el que se encuentre, logra conectar, dar forma a lo que siente.

Aunque hace poco llegó a Puerto Varas, la ciudad ya ha comenzado a sentir el impacto de su presencia. Con una vasta trayectoria internacional, Juan Pablo ha recorrido muchos caminos, pero ninguno como el de asumir el rol de director subrogante en un proyecto como el Centro de Arte Molino Machmar (CAMM), que no solo es un centro cultural, sino un catalizador de identidad.

“Lo que me motivó a sumarme a este centro fue la posibilidad de estar en un lugar donde la cultura no se reproduce como algo meramente institucional, sino como algo que nace de una necesidad genuina de la comunidad», confiesa.

Con los años, Juan Pablo Vergara ha tenido la oportunidad de trabajar en diversos proyectos internacionales. Sin embargo, lo que más le atrae no es solo el arte en sí, sino cómo las personas se relacionan con él. «Lo que más me interesa de esta región es esa energía colaborativa. En Puerto Varas, y en el sur en general, los artistas se encuentran, se ayudan, se nutren unos de otros. No hay ese ego tan común en las grandes ciudades, aquí se da un intercambio genuino”.

Su enfoque se extiende a la creación de audiencias y la mediación cultural, lo que lo ha llevado a gestionar y producir iniciativas a gran escala.

Con 15 años de experiencia en la producción y creación de contenidos para proyectos de diseño y artes visuales, tanto a nivel nacional como internacional, Juan Pablo es un referente en su campo: en el año 2024 estuvo a cargo de la producción ejecutiva de la exposición Autopoética de Mon Laferte en Matucana 100; también en la curaduría del pabellón de Chile en la Bienal de Diseño de Londres, en la gestión cultural del Pabellón de Chile en la Bienal de Venecia 2023 y desde 2020, dirige la Revista Materia, una plataforma dedicada a la difusión del diseño ambiental y experimental, que ha sido adjudicataria de tres fondos de Cultura de Chile (FONDART).

Para él, la interdisciplinariedad es clave en el futuro del arte en Chile. «Las fronteras entre disciplinas están cada vez más difusas, los artistas de hoy están buscando nuevas formas de conectar, de cruzar límites», añade.

Y en ese sentido, el CAMM tiene el terreno perfecto para convertirse en un laboratorio de creatividad donde todo pueda dialogar sin jerarquías. «Mi rol aquí es coordinar ese cruce, hacer que todas las disciplinas se complementen y que no se quede solo en ideas, sino que se materialicen proyectos reales».

Un motor para la cultura local e internacional

Juan Pablo observa a Puerto Varas con un potencial enorme. Su llegada no es casual: tiene familia en la ciudad y grandes amigos, y desde hace años estaba en búsqueda de asentarse en este territorio. Hoy, ese deseo se cruza con un nuevo desafío profesional en el CAMM.

Para él, esta ciudad, que en su mirada se presenta como un lugar de infinitas posibilidades, es también el escenario perfecto para potenciar el CAMM. “Me toca asumir este rol cuando el CAMM cumple 10 años, y eso naturalmente marca el sello que quiero aportar”, comenta.

Sin embargo, esta etapa no está exenta de desafíos. «Asumí este rol en un momento de cambios y eso no es algo sencillo. Existe un trabajo previo muy importante y la responsabilidad de darle continuidad ha sido un reto, pero también una oportunidad».

En estos primeros meses de su gestión, Juan Pablo tiene claro cuál es el reto principal: reforzar la identidad del CAMM, pero a la vez darle una proyección internacional. «El reto es poder sostener los estándares de nivel internacional en una ciudad como Puerto Varas, y ahí hay una oportunidad enorme: abrirlo aún más, hacerlo más permeable, más conectado con las personas y que también genere orgullo».

Para él, este equilibrio es esencial. «Mi aporte va a estar en activar nuevas conexiones y redes, tanto a nivel interregional como internacional, pero siempre cuidando esa esencia. Insistir en que el CAMM siga siendo un espacio abierto, creativo y accesible para todos, pero al mismo tiempo cada vez más conectado y proyectado hacia afuera».