La fotografía es un acto de interpretación.
La cámara registra un instante, el negativo conserva su memoria y el laboratorio le otorga una forma. Es allí donde la fotografía deja de ser un registro para convertirse en una decisión.
La ampliación es un lenguaje. Cada variación de contraste, cada reserva, cada quemado y cada segundo de exposición modifican la imagen hasta encontrar aquello que el negativo apenas insinuaba. La copia interpreta la fotografía. La revela en un sentido más profundo, hasta otorgarle una presencia que antes no existía.
Esta obra desplaza la mirada hacia ese espacio habitualmente invisible. Las pruebas de laboratorio, normalmente descartadas, se presentan como parte de la construcción de la imagen. Son la evidencia de que toda fotografía es el resultado de una búsqueda.
Creo en esa búsqueda hasta el instante en que la luz toca el papel. Allí la obra encuentra su límite. La imagen deja de transformarse y comienza a pertenecer a quien la observa.
El negativo es la partitura.
El papel es su interpretación.
La materia, la forma definitiva de la luz.
SOBRE EL ARTISTA
Matías Antúnez (Chile, 1981) es fotógrafo y laboratorista especializado en procesos fotográficos analógicos. Se formó en laboratorio fotográfico en el Taller de Fernanda Larraín y, desde 2018, desarrolla una práctica centrada en la ampliación manual como un espacio de creación e interpretación.
Su trabajo explora la fotografía desde su dimensión material, entendiendo que la imagen no concluye en el negativo, sino en el papel. A través del laboratorio investiga la relación entre la luz, el tiempo y la materia, donde cada copia deja de ser una reproducción para convertirse en una obra irrepetible.
SOBRE LA MENUDA GALERÍA
La Menuda es una galería mínima e independiente de artes visuales que busca integrar el arte contemporáneo en la vida cotidiana de las personas.
Habitualmente ubicada en la estación de trenes de Puerto Varas, también se desplaza por distintos espacios públicos de la ciudad, llevando las obras a nuevos contextos y públicos.
Su pequeña escala permite que el arte aparezca de forma inesperada en el recorrido cotidiano, fuera de los circuitos tradicionales de exhibición. Más que una galería, La Menuda es un punto de encuentro entre arte, territorio y comunidad, donde las obras dialogan con el paisaje urbano y la vida de la ciudad.