Acuarelas con pigmentos, bordado, lápiz y fibras vegetales
El territorio aparece aquí como un cuerpo sensible: una superficie donde se
encuentran memoria, materia y tiempo.
Esta muestra reúne una serie de obras realizadas en técnica mixta sobre papel,
donde acuarela, bordado, dibujo y fibras vegetales se encuentran para
construir una mirada poética sobre el territorio.
Las obras construyen paisajes que recuerdan mapas y formas de crecimiento.
El agua se desplaza libremente sobre el papel, mientras las tramas tejidas y el
dibujo evocan un paisaje que parece estar en permanente transformación: un
territorio que guarda huellas, ciclos y memoria.
Esta exposición propone un diálogo entre lo efímero y lo persistente, entre lo
imaginario y la materia, entre aquello sutil que nos subyace y el movimiento
visible de la vida.
Una invitación a detenerse, observar y percibir el paisaje como un organismo
vivo, capaz de guardar en sus formas las huellas de nuestra propia existencia.